EL DELICIOSO ARTE DE NO HACER NADA
En nuestra vida, la mayor parte del tiempo todo se encuentra bien con la física del cuerpo; también la química con la pareja, la familia y los amigos. Las finanzas siempre nos dan un montón de problemas y las demás cosas de la universidad de la vida, van más o menos bien en términos generales.
Tu conciencia es la que no te deja tranquilo, no te permites perder el tiempo, no puedes no estar haciendo algo. Siempre hemos de estar corriendo de aquí para allá, de la casa a la oficina, de la oficina a la casa y a cenas, compromisos, deberes y demás.
¿Por qué?
¿Alguna vez nos hemos preguntado porque no nos
damos permiso de hacer absolutamente nada?
Bueno, es hora de que nos dispongamos a eso. Hoy en día tenemos la necesidad de ser eficientes y productivos, siempre pensando en aquel dicho que diche: el tiempo es oro, nos hemos quitado el disfrute de la quietud, el dulce placer de la contemplación sin preocuparnos, sin sentirnos culpables.
Y estamos hablando de nada de nada, no de estar inmóviles durmiendo o de estar acostadotes solamente, sino de la estática corporal y la pereza mental absoluta, de dejar por un momento de exigirnos soluciones, metas, participación, resultados, ser alguien en función de algo, de cuestionarnos todo.
Trato de bucear en lo profundo de lo mismo de lo que hablo, hacer un alto total en el camino y tratar de revisar de que se trata el tener el placer del ocio en su sentido mas profundo, redescubrir que no estamos obligados todo el tiempo a hacer algo.
Revisemos nuestros tiempos de hacer nada; cuantas veces regresamos mentalmente al trabajo o a compromisos pendientes, (mas sin embargo), planteémonos el derecho de estar tumbado al sol en una playa sin hacer nada, bebiendo en un bar sin hacer nada, escuchando música clásica en lugar de estar haciendo algo de provecho para el trabajo.
Normalmente en el trabajo nos preguntan, a que hora me tienes el proyecto, en la escuela nos dan tantos minutos para escribir sobre tal tema, en algunos ejercicios nos piden anotar cuanto tiempo nos toma hacer cada acción que hacemos en el dia, pero nadie nos pregunta, ni nosotros caemos en cuenta en saber cuanto tiempo nos toma no hacer nada.
En las culturas orientales (budismo) la meditación se considera una forma de terapia consciente en busca de una introspección positiva y de salud mental.
Sin intentar llegar al nirvana (contemplación, caracterizada por la ausencia del dolor y la posesión de la verdad) es necesario que entendamos que la flojera, o sea el no hacer nada, es necesario y saludable. Inténtenlo una sola vez y por inercia descubrirán que nos resulta más difícil que cumplir con todos nuestros pendientes.
Así que lectores, los exhorto muy amigablemente a introducirse en el nirvana por unos momentos, y encuentren ahí lo que les hace falta, un momento de paz con ustedes mismos, para recobrar el aliento y seguir con la Universidad de la vida. Les invito hoy a no hacer nada.