Nadie me acompaña durante mi lenta muerte.
Me pesan las manos y el alma tambièn.
Hoy las cosas no son como yo pensaba.
Mis pies son de plomo.
Mis ojos de cristal.
Mi alma es màs transparente que nunca, aunque nadie quiera mirar.
No puedo olvidar.
Hoy estoy mal.
Aunque mi sonrisa te diga lo contrario.
Hoy no tengo corazòn.
Hoy no soy yo.
Hoy estoy vacìa.