Santo Tomás y los amantes. . .
Santo Tomas de Aquino dijo que el amor no solo se encuentra en todos los poderes del alma, si no también en todas las partes del cuerpo.
La imagen del amor aparece incluso en el lenguaje de la ciencia.
Todos los grandes poemas de amor son siempre contemporáneos y afines a nosotros.
Sin embargo, tenemos la sensación de que cada amor es único e irrepetible; un mundo en si mismo, incomparable, sin barreras en el tiempo y en el espacio.
Los amantes nos dan la sensación de que podemos pasar por encima de las reglas establecidas por la sociedad, nos permiten traspasar el reino de lo prohibido.
Por definición, el ser amante rompe con las reglas del hombre y con la formación de la familia mas no con las caprichosas reglas del amor.
La pareja es el origen de la vida, no solo biológica, si no también psíquica y emocional. Es dentro del espacio que forma este mini sistema donde se observan con mayor exactitud los linderos entre normalidad y patología; es aquí donde se presentan los funcionamientos psíquicos mas arcaicos.
Aquí el absorber, devorar, ser devorado, morirse de amor, de rabia o de celos, son cosas del diario vivir.