Nací con el cordón umbilical, enredado con dos vueltas en mi cuello. Era un dos de Septiembre y eran casi las diez de la noche. A pocos meses de entrar en la edad de los TAS, surge en mi la necesidad de que mis letras se conoscan. He hecho trampa, quien no? La ayuda nunca está de mas.
Tengo una bella familia y me encantaría encontrar una más para mi. Me envuelvo diariamente en letras, algunas otras veces me envuelvo en risas.
Asi soy yo, saltando de un lado a otro de los párrafos y también de mi propia vida. Vacía de bolsillos, llena del corazón. Lee mas, acércate a mi Blog.
Comenta lo que quieras, prefiero los malos comentarios a que me leas y no hagas ninguno, pero lo que más quisiera sería envolverme en tus brazos. Solamente tienes que seguir leyendo y porfavor déjame entrar.
uno que pasaba por aquí dijo
Buenas Ana. El problema tal vez sea ese, el pasarse la vida buscando. El que busca probablemente encuentre, por supuesto. Pero por lo general (hablo desde mi corta experiencia) las mejores suceden sin haberlas buscado, simplemente un día aparece una persona que poco a poco se va abriendo hueco en tu vida y, unas veces hay final feliz y otras no.
Hay que estar abierto, abierta en este caso, a lo que surja pero no ir buscando, porque tb tenemos la posibilidad de no encontrar, entonces vienen esos sentimientos erróneos de fracaso. Y digo erróneos porque no hemos fracasado en nada, todo lo contrario.
Un beso.
8 Febrero 2007 | 10:50 AM