Dame todos los besos que traigas encima!
Una vez más, lo atrapé... lo malo que ahora él me persigue.
Después de haberlo asaltado, de robarle todos sus besos, ansias, sexo, jadeos, quiere darme todos los demás y más aún cuando está
tan lejos.
Que su presencia no deja de sentirse.
Tres días de robo intenso no
le han bastado para huir de mí.
Y ahora que no sé que hacer para huir yo.
Robar besos en ocasiones resulta
contraproducente.
En ocasiones el veneno no es de la mejor calidad y todo
falla.
Las venganzas han quedado en el olvido y todo comienza a volver a la
normalidad.
Menos porque el tiro me ha salido por la culata.
locaporlaluna dijo
Muy bueno! otro beso, especialista!
13 Julio 2007 | 02:38 PM