LAS RANAS Y EL HOYO

Un grupo de ranas iba atravesando un bosque y dos de ellas cayeron en un hoyo muy profundo, el resto de las ranas se reunieron alrededor del hoyo y al ver que este era muy profundo, les dijeron a las dos ranas que se dieran por muertas.
Las dos ranas ignoraron los comentarios y trataron de saltar con todas sus fuerzas para salir del hoyo, mientras que las demás continuaban diciéndoles que se detuvieran, que se dieran por muertas.
Finalmente, una de las ranas se dio por vencida, haciendo caso a las demás, se dejó caer al suelo y murió.
La otra rana continuó saltando tan fuerte como pudo, mientras que las otras ranas le gritaban que no sufriera intentando salir y que se dejara morir, la rana saltaba más y más fuerte, hasta que logro salir.
Una palabra destructiva puede ser lo único que se necesite para matarlo. Seamos cuidadosos con lo que decimos. Que tu boca siempre tenga una palabra de aliento para todos aquellos que cruzan tu camino.
Aarón dijo
muy buena historia, me parece muy bien para las personas que necesitan motivación y que creen todo lo negativo que les dice la gente.
23 Junio 2009 | 10:03 PM